Abortar en Andorra: El mirall andorrà (Sense Ficció TV3)

Ayer en TV3 emitieron un Sense ficció sobre el aborto en Andorra titulado El mirall andorrà (el espejo andorrano).
 
Ya he explicado en los stories de mis redes sociales que este programa me removía especialmente porque viví en Andorra dos años y fue una experiencia que me marcó y que dicha marca ha evolucionado con los años conforme he tenido más herramientas y recursos para cambiar y complejizar mi mirada al respecto.
 
En cualquier caso, sobre el documental de ayer, me gustaría destacar que las mujeres que aparecen, y tal vez la cara más visible del movimiento en Andorra sea Vanessa Mendoza Cortes, se juegan mucho.
 
Andorra es muy pequeño, todas las personas se conocen y te las vas encontrando. En Barcelona puedes hacer activismo y seguir siendo anónima (o relativamente) en Andorra no.
 
Además Andorra es una sociedad muy cerrada y en muchos ámbitos tradicional y obsoleta. Introducir determinados discursos en ella no es fácil y expone a las activistas.
 
A pesar de todo esto, y sobre todo a pesar de la criminalización del aborto en Andorra, el documental nos presenta la Xarxa la Meri, que se trata de un grupo de mujeres que colabora a pesar del riesgo para ellas mismas con el objetivo hacer efectivo que las mujeres que toman la decisión de abortar en Andorra, puedan hacerlo a pesar de las restricciones sociales, morales, religiosas y legale.
 
Tal vez no nos parezca mucho tener que ir a abortar a España o a Francia, “total está al lado”. La realidad es que a veces estás pasando por una situación difícil y subirte a un bus o a un coche durante varias horas, conducir por curvas, etcétera, no es lo ideal, especialmente si tal vez estás sangrando o no te encuentras bien. Además, te puedes encontrar con que tienes que coger días de fiesta del trabajo.
 
Sencillamente no es justo hacer pasar a las mujeres por todo esto, lo que es de justicia es permitirnos elegir en libertad, incluyendo la opción del aborto seguro, libre y gratuito.
 
Me pareció muy curioso el nivel de contradicción de profesionales de la salud y políticos en Andorra, en el que te dicen por un lado que el aborto está prohibido y que en Andorra no se hace, pero que Andorra respeta los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres porque les explica que pueden ir al extranjero a hacerlo (?!) y que si alguna mujer no lo ha sabido o ha tenido dificultades será por un problema de comunicación (?!) o un caso puntual (?!).
 
Me parece indigno que como mujeres tengamos que aguantar esto.
 
A todo esto reflexionemos sobre cosas que creemos garantizadas, en realidad siempre están en peligro. En España abortar es relativamente fácil y aún así, podría ser mucho más fácil.
 
Sigue faltando información para las mujeres sobre las distintas opciones para abortar (farmacológicas o quirúrgicas, por ejemplo).
 
Seguimos obligando a las mujeres a ir a clínicas especializadas en abortos porque los centros de salud siguen poniendo impedimentos a realizar estas intervenciones en los mismos.
 
Sigue existiendo la posibilidad de que profesionales de la salud expresen ser objetores de conciencia, con centros enteros donde todas las personas son objetoras, a pesar de que por ley debe garantizarse la prestación del servicio.
 
Las mujeres de ámbitos rurales tienen que seguir desplazándose largas distancias y sobrepasar impedimentos extra para acceder al aborto.
Siguen existiendo casos en los que se obstaculiza el acceso a las interrupciones legales del embarazo por ejemplo no convocando al comité para su autorización, sin informar a las mujeres.
 
Sigamos luchando todas juntas para ser más libres. La maternidad será libre y elegida o no será.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *