Leticia Dolera y la discriminación laboral de las mujeres en el embarazo

Estos días hemos sabido que Leticia Dolera despidió a la actriz Aina Clotet cuando ésta última le comunicó su embarazo.

Estaba previsto que participara como una de las protagonistas en la serie “Déjate llevar”, autoproclamada como feminista y lo más sorprendente, versa sobre maternidades y los desafíos que éstas implican (por cierto, Leticia Dolera no es madre).

En primer lugar cabe preguntarnos por qué nos hemos enterado y por qué hay noticia. La respuesta más obvia es que ambas son famosas.

Pero hay otra realidad y es que Leticia Dolera es mujer, lo cual no la excusa, pero los medios ya sabemos que siempre han sido mucho más precavidos y silenciosos cuando los perpetradores de discriminación, acoso o incluso violaciones han sido hombres (presuntamente).

Claro, es legítimo criticar que medios y personas conservadoras actuén de este modo hipócrita y se hagan eco de la noticia con la intención de machacar al feminismo. A partir de aquí,toca asumir que Leticia Dolera ha discriminado a Aina Clotet en el ámbito laboral por estar embarazada.

Para mí la gran pregunta es: ¿de verdad nos sorprende? Cualquier mujer que haya estado embarazada, la inmensa mayoría, conoce los nervios, la tensión y los medios que anteceden al acto de comunicar a tu jefa/e tu embarazo.

Sabes que te la juegas, que igual te vas a la calle, que igual empiezan una serie de canalladas, te cambian el horario o los turnos para mal, se te acaban los ascensos, etc. por mucho que sigas cumpliendo con tus obligaciones laborales.

Dan igual las circunstancias concretas de cada mujer y embarazo, si ella desea priorizar cuidados o empleo, por ejemplo, o si se halla mejor o peor de salud.

¿Por qué entramos a valorar si está justificado por el tipo de trabajo? Que si los planos, que si las escenas de sexo… Será que no hay medios hoy en día, que te ponen tres dragones en pantalla como si nada, o que un hacker desde el garaje de su madre en un lugar remoto de Rusia te monta en segundos pelis porno hiperrealistas con sólo una foto de una actriz famosa.¿En serio es un problema un poco de tripita si es que la hubiera?

Pero es que da igual el contexto. La discriminación por embarazo, parto y maternidad nos sucede a las abogadas y también a las fruteras, a las dependientas de ropa, igual que a las actrices. A todas.

El motivo es el machismo, el tema es que las mujeres no gustamos, las mujeres embarazadas aún menos y las madres ya ni os cuento. Se nos expulsa, el sistema nos expulsa. Y punto.

Después dirán que es que ser madre es una asco porque nos pasamos el día en casa, cuando la realidad es que nos expulsan de formas más o menos evidentes de cualquier otro espacio que no sea el doméstico y convierten situaciones perfectamente compatibles y manejables en elecciones de todo o nada.

Cualquier persona es susceptible de sufrir un accidente, enfermar, etc. y se supone que existen mecanismos laborales para adaptarse a estas situaciones. Pero una mujer embarazada, igual que otros colectivos discriminados como puede ser por ejemplo una persona con discapacidad, visibiliza en sentido literal esta incertidumbre de nuestra existencia, una existencia en la que tal vez se requerirán habilidades de adaptación.

No se trata de que el feminismo haga autocrítica, yo personalmente la hago y a menudo y estoy cansada porque creo que somos siempre las mismas las que nos revisamos constantemente.

Se trata de que entendamos que ser feminista no es escribir un libro y hacer un pregón, sino que precisamente se trata de que cuando nos enfrentamos a situaciones de privilegio, situaciones incómodas, que nos interpelan, situaciones en las que nos jugamos algo nosotras, hagamos ALGO.

Es muy difícil estar a la altura en un contexto estructural discriminatorio y de violencia, el sistema es una máquina trituradora de buenas intenciones. Pero Leticia Dolera no ha hecho el más mínimo esfuerzo para buscar soluciones al embarazo de Aina Clotet y eso es reprochable.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *